A finales de 2025, las autoridades del estado de Washington reconocieron oficialmente un grave error en el sistema de emisión de licencias de conducir comerciales (CDL): cientos de licencias fueron otorgadas a ciudadanos extranjeros en violación de los requisitos federales. La historia causó resonancia a nivel federal, llevó a la intervención de FMCSA y se convirtió en parte de una discusión más amplia sobre la seguridad vial en EE.UU. y el control de la industria del transporte de carga.
Según una investigación publicada por el medio regional Washington State Standard, alrededor de 685 licencias de conducir comerciales fueron emitidas como estándar (standard CDL), aunque según la ley federal los solicitantes solo tenían derecho a una CDL no domiciliada — licencias temporales cuyo plazo está estrictamente vinculado al estatus migratorio y al permiso de trabajo.
El problema clave es que las CDL estándar:
- no están vinculadas al plazo de la visa o permiso de trabajo;
- son más difíciles de revocar en caso de pérdida del estatus legal;
- se reconocen automáticamente en otros estados.
El error se acumuló durante varios años y solo se descubrió después de que uno de los conductores con dicha licencia estuvo involucrado en un accidente fatal fuera del estado.
El Departamento de Licencias del estado de Washington (Department of Licensing) reconoció públicamente el error. Los representantes del departamento afirmaron que el problema estaba relacionado con procedimientos internos e interpretación de los requisitos federales.
En un comentario oficial, el departamento indicó que tras identificar las infracciones se actualizaron las instrucciones y se llevó a cabo capacitación adicional para los empleados. En esencia, el estado reconoció que las normas federales se aplicaron incorrectamente, aunque no hubo intención formal.
La Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) ha enfatizado durante mucho tiempo que la emisión de CDL está directamente relacionada con la seguridad pública. En septiembre de 2025, FMCSA publicó una norma provisional destinada a endurecer el control sobre la emisión de CDL no domiciliadas a ciudadanos extranjeros. El documento destaca que:
«Los estados deben asegurar la integridad del sistema CDL y cumplir estrictamente con los estándares federales para permitir que los conductores operen vehículos comerciales».
El texto de la norma y la posición de la agencia están publicados en el sitio oficial de la FMCSA.
Aunque la aplicación de esta norma fue posteriormente suspendida temporalmente por un tribunal, el hecho de su adopción indica una creciente presión por parte de las autoridades federales sobre los estados.
La situación en Washington trascendió las fronteras del estado. En 2025, el fiscal general de Florida presentó una demanda, afirmando que la práctica de emitir CDL en violación de las normas federales en otros estados representa una amenaza para la seguridad vial en todo el país. Este paso fue ampliamente cubierto por los medios federales, incluyendo Associated Press.
En el centro de la argumentación está la lógica simple: el transporte de carga no se limita a las fronteras estatales, por lo que los errores en la concesión de licencias en una región pueden tener consecuencias fatales en otra.
La historia de Washington plantea varias preguntas sistémicas:
- ¿qué tan efectivamente verifican los estados el estatus migratorio y legal de los solicitantes?;
- ¿quién es responsable de los errores: el estado, el regulador federal o el transportista?;
- ¿cómo equilibrar la escasez de conductores y los requisitos de seguridad?
Para los transportistas, esto es una señal adicional: la verificación de los documentos de los conductores no debe limitarse a la mera posesión de una CDL. Para los conductores, es un recordatorio de que el estatus de la licencia y su tipo tienen consecuencias legales reales.
El error en Washington se convirtió en un ejemplo claro de cómo las fallas burocráticas pueden convertirse en una crisis federal de confianza. Independientemente del resultado de los litigios y las acciones futuras de FMCSA, una cosa está clara: el control sobre la emisión de licencias de conducir comerciales en EE.UU. solo se intensificará, y el precio de los errores en este sistema son vidas humanas.

