A principios de 2025, en EE.UU. ocurrió un evento que podría influir significativamente en el futuro del transporte de carga eléctrica: en un tramo de autopista en el estado de Indiana, un camión eléctrico pesado de clase 8 recibió energía de forma inalámbrica mientras se desplazaba a velocidad de autopista. El proyecto fue realizado por investigadores de la Universidad de Purdue en colaboración con el Departamento de Transporte de Indiana (INDOT) y socios industriales.
La tecnología es conocida como Dynamic Wireless Power Transfer (DWPT) — transferencia dinámica de energía inalámbrica. Debajo del pavimento se colocan bobinas de inducción que crean un campo electromagnético. Una bobina receptora, instalada debajo del camión, recibe energía sin conexión física a una estación de carga.
Según una publicación de la industria, durante la demostración el camión se movía a una velocidad de aproximadamente 65 millas/h (aproximadamente 105 km/h) y recibía una potencia de hasta 190 kW — un nivel comparable con la carga por cable de alta potencia para transporte comercial. Esto fue informado por la publicación FreightWaves.
Punto clave: no fue un experimento de "banco de pruebas". La Universidad de Purdue declaró que se utilizó un tramo de carretera de uso general cerca de West Lafayette (Indiana).
En el comunicado oficial de la universidad (enero 2025) se señala que este es el primer segmento de carretera en EE.UU. capaz de cargar de forma inalámbrica un camión eléctrico pesado mientras está en movimiento. La publicación está disponible en el sitio web de Purdue University.
Cita del comunicado de la universidad (enero 2025): «primer highway segment en EE.UU. que wirelessly charges an electric heavy-duty truck while driving» (formulación citada del comunicado oficial, sin cita ampliada).
Hoy en día, la transición del transporte de carga a la tracción eléctrica se ve frenada por tres limitaciones prácticas:
- baterías grandes y costosas (afectan el costo del tractor y la carga útil);
- autonomía limitada en rutas de autopista;
- brecha de infraestructura: aún no hay suficientes estaciones de carga de alta potencia para transporte pesado.
La idea de «carga en movimiento» teóricamente alivia parte de la presión sobre la batería: si en los corredores clave el camión puede recibir energía sin detenerse, se pueden diseñar vehículos con baterías más pequeñas y una logística de carga más predecible. Para los operadores, esto potencialmente significa menos tiempo de inactividad, y para la industria en general, un camino más realista hacia la reducción de emisiones.
El proyecto se desarrolló con el apoyo del gobierno estatal e INDOT. En la página oficial de INDOT, la tecnología se describe como un enfoque innovador para la electrificación del transporte y el desarrollo de infraestructura. La página de referencia del programa está disponible aquí: Indiana Department of Transportation (INDOT).
Es importante aclarar: al momento de preparar el material, no se encontraron declaraciones públicas específicas de la FMCSA sobre esta prueba en las fuentes oficiales disponibles. Esto no significa que los reguladores no estén interesados en el tema en general, sino que el proyecto aún se encuentra en la etapa de demostración y ampliación del piloto, donde los principales comunicadores públicos son la universidad y el estado.
Incluso con un resultado impresionante, quedan preguntas que determinarán el destino de la tecnología:
- Escalabilidad y costo: la construcción de segmentos de carretera "cargadores" requerirá grandes inversiones y planificación.
- Estándares y compatibilidad: la industria necesitará un estándar acordado de módulos receptores y protocolos para que diferentes fabricantes puedan trabajar con una sola infraestructura.
- Redes y energía: con una implementación a gran escala, la carga en las redes eléctricas y los puntos de conexión se convertirá en un factor crítico.
No obstante, el mero hecho de la transmisión estable de energía a un camión pesado a velocidad de autopista es una fuerte señal para el mercado: la carga inalámbrica dinámica deja de ser una concepto futurista y comienza a tomar forma real en los pilotos de infraestructura.

