El final de 2025 marcó un punto de inflexión para el sistema estadounidense de formación de conductores comerciales. El Departamento de Transporte de EE. UU. (DOT) y la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) anunciaron oficialmente medidas masivas contra los llamados CDL-mills — centros de formación que formalmente emiten licencias de conducir comerciales (CDL), pero que de hecho no proporcionan una formación completa.
Este término en la industria se refiere a escuelas y programas de formación que:
- minimizan las horas reales de práctica al volante,
- se centran exclusivamente en aprobar el examen,
- utilizan lagunas en el sistema de autocertificación, introducido tras el lanzamiento de las normas de Formación de Conductores de Nivel Inicial (ELDT) en 2022.
Como señala la publicación de la industria FreightWaves, tales prácticas «socavan la seguridad en las autopistas», al liberar conductores que no están preparados para manejar un vehículo de 40 toneladas en condiciones reales (FreightWaves).
A principios de 2025, el Departamento de Transporte marcó por primera vez un rumbo estricto públicamente. El Secretario de Transporte de EE. UU., Sean Duffy, declaró que el departamento «tiene la intención de cerrar las escuelas de CDL y responsabilizar a aquellos que priorizan la rapidez en la emisión de licencias sobre la seguridad».
La FMCSA ya ha pasado de las palabras a la acción:
- miles de proveedores de formación han sido excluidos o están en riesgo de ser excluidos del registro oficial,
- se está verificando la autenticidad de los datos sobre la formación completada,
- se presta especial atención a los cursos ficticios y la falta de instructores calificados.
La iniciativa del DOT coincidió con la creciente presión de los legisladores. Un grupo de congresistas y senadores exigió al departamento que intensifique la supervisión de la formación de conductores, señalando la relación directa entre la formación deficiente y el aumento de accidentes graves.
Según la publicación de la industria Land Line, los legisladores han instado directamente a «poner orden en el sistema de CDL, que permite a conductores no preparados salir legalmente a las carreteras públicas» (Land Line).
Los expertos de la industria coinciden en que el problema no es abstracto. La formación insuficiente conduce a:
- errores en el frenado y maniobras,
- evaluación incorrecta de las condiciones de la carretera,
- ignorancia de los procedimientos de inspección previa al viaje.
Como señalan los analistas de FreightWaves, «la escasez de conductores no puede servir como excusa para reducir los estándares de seguridad», ya que las consecuencias de tales compromisos se miden en vidas humanas.
A corto plazo se espera:
- una mayor reducción del número de centros de formación en el registro federal,
- un aumento de la responsabilidad de los transportistas por contratar conductores con formación dudosa.
A más largo plazo, son posibles cambios en la legislación federal, incluyendo horas mínimas obligatorias de práctica y la expansión de las facultades de la FMCSA para controlar los estados.
Para la industria del transporte de carga, esto significa una cosa: la era de la formación formal está llegando a su fin, y la calidad de la formación de conductores vuelve a ser un factor clave de seguridad y confianza.

