En EE. UU. ha estallado un notable conflicto regulatorio en torno a las licencias de conducir comerciales. California intentó restaurar miles de CDL no domiciliados, previamente sujetos a anulación, pero el Departamento de Transporte de EE. UU. (DOT) y la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) detuvieron este paso.
La situación afecta directamente a los conductores, transportistas y al mercado de transporte de carga en general, especialmente en el estado más grande del país.
Según informa la publicación de la industria Overdrive, las autoridades de California notificaron a los organismos federales sobre la intención de reanudar aproximadamente 17,000 CDL no domiciliados, creyendo que el estado había corregido las infracciones previamente identificadas. Sin embargo, el DOT no dio su consentimiento para estas acciones y de hecho bloqueó la restauración de las licencias. Los reguladores federales consideraron que los requisitos de supervisión no se cumplieron completamente (Overdrive Online).
Los CDL no domiciliados son licencias de conducir comerciales emitidas a conductores que no tienen residencia permanente en el estado de emisión. Las reglas federales requieren un estricto cumplimiento de parámetros como el estatus legal de residencia y los plazos de validez de los documentos de autorización.
Tras la revisión, la FMCSA declaró problemas sistémicos en los procedimientos de emisión de dichas licencias en California. Según las autoridades federales, parte de los CDL se emitieron con infracciones, lo que pone en riesgo los estándares unificados de seguridad y control.
La FMCSA emitió aclaraciones normativas dirigidas a «restaurar la integridad del proceso de emisión de CDL no domiciliados». En los materiales oficiales de la agencia se enfatiza que los estados deben cumplir completamente con los requisitos federales antes de reanudar la emisión o restauración de tales licencias (FMCSA).
El DMV de California declara que continúa trabajando con la FMCSA y está tomando medidas para mitigar las consecuencias negativas para los conductores y la industria del transporte. En uno de los comunicados oficiales, la agencia indicó que está notificando a los conductores afectados y ajustando los plazos de implementación de las medidas mientras continúa la interacción con los organismos federales (California DMV).
Para el mercado de transporte de carga, la situación crea una notable incertidumbre. Los conductores con CDL no domiciliados corren el riesgo de perder temporalmente el derecho a trabajar, los transportistas enfrentan dificultades de personal, y el conflicto en sí plantea una cuestión más amplia sobre los límites de la autoridad de los estados y los reguladores federales en el ámbito del transporte.
Las autoridades federales insisten en el cumplimiento total de los requisitos correctivos antes de que California pueda restaurar las licencias en disputa. Hasta entonces, se recomienda a los conductores y empresas seguir de cerca las aclaraciones oficiales de la FMCSA y las notificaciones del DMV, ya que las decisiones futuras pueden afectar significativamente el mercado laboral en el sector del transporte de carga.
La historia de los CDL no domiciliados muestra claramente cuán sensible sigue siendo el tema de la regulación de las licencias de conducir comerciales, en la intersección de la seguridad, la legislación y la economía.

