A principios de 2025, en la industria del transporte por carretera de Estados Unidos se intensificó el debate sobre la seguridad, la aplicación de la ley y la responsabilidad de los transportistas. Reguladores y alianzas del sector coinciden en una cosa: las reglas existentes o no se aplican con suficiente rigor o necesitan ser actualizadas. En el centro de atención: el conocimiento del idioma inglés por parte de los conductores, los requisitos para los registros electrónicos de conducción (ELD) y los niveles mínimos de cobertura de seguros.
La Administración Federal de Seguridad de Autotransportes de EE.UU. (FMCSA) recordó a los transportistas e inspectores sobre los requisitos existentes para el conocimiento del idioma inglés por parte de los conductores de transporte comercial. No se trata de una nueva ley, sino de un refuerzo en el control de una regla ya existente, que forma parte de los requisitos de calificación de los conductores.
La FMCSA indica claramente que el conductor debe ser capaz de entender las señales de tráfico, comunicarse con el inspector y completar documentos básicos. En una aclaración oficial, la agencia subraya: «la capacidad de comunicarse eficazmente en inglés es un requisito necesario para la operación segura de un vehículo de transporte comercial». La posición actualizada fue publicada en 2024 y desde entonces se utiliza activamente en las inspecciones en carretera.
Una descripción detallada de la posición del regulador está disponible en la página oficial de la FMCSA: FMCSA — English Language Proficiency.
El segundo tema son los registros electrónicos de conducción (ELD). A pesar de los llamados de algunos grupos del sector para endurecer el control sobre el uso de los ELD, por el momento se trata de un cambio regulatorio más limitado.
La FMCSA inició un procedimiento normativo a través del Registro Federal, proponiendo eliminar el requisito de llevar una copia impresa del manual del usuario del ELD en la cabina del vehículo. En el texto de la propuesta, la agencia indica claramente: «FMCSA propone rescindir el requisito de que se lleve una copia impresa del manual del usuario del ELD en el vehículo de transporte comercial». El documento fue publicado en el Registro Federal en 2024 y se encuentra en estado de propuesta, no de regla final.
La publicación oficial está disponible aquí: Federal Register — ELD User’s Manual NPRM.
La tercera dirección es la responsabilidad de seguros de los transportistas. Los niveles mínimos de responsabilidad financiera siguen regulados por normas federales y están establecidos en 49 CFR Part 387. Estos requisitos no han cambiado durante años, a pesar del aumento en el costo de los servicios médicos, reparaciones y demandas judiciales.
La base legal sigue siendo la misma: el transportista debe tener cobertura de seguro dentro de los límites establecidos según el tipo de carga transportada. Estas normas están establecidas en la ley federal y se aplican en todo el territorio de EE.UU. La versión actual de las reglas está disponible en el compendio electrónico de regulaciones federales: 49 CFR Part 387 — Minimum Levels of Financial Responsibility.
Mientras tanto, las alianzas del sector y el mercado de seguros afirman cada vez más que los mínimos actuales no reflejan los riesgos reales. Es importante entender que tales declaraciones son iniciativas y propuestas de lobby, no leyes vigentes.
El refuerzo del control sobre el conocimiento del inglés, los ajustes puntuales a los requisitos de ELD y la creciente presión en torno a los seguros forman una nueva realidad para el mercado:
- las inspecciones en carretera cada vez más abordan la competencia lingüística del conductor;
- los cambios en los ELD son evolutivos, no revolucionarios;
- los requisitos de seguros aún permanecen igual, pero el riesgo de su revisión en el futuro persiste.
Para los transportistas, esto es una señal de no esperar cambios formales, sino de adaptar de antemano los procesos internos, desde la contratación de conductores hasta el trabajo con documentos y corredores de seguros. Para los conductores, es un recordatorio de que los requisitos regulatorios cada vez más se vinculan directamente con cuestiones de seguridad y acceso al trabajo.

