En 2025, en EE.UU. comenzó una aplicación más estricta del requisito de conocimiento del idioma inglés para los conductores de camiones. Aunque la regla en sí existe desde hace muchos años, ahora se ha convertido en un factor de riesgo real para los conductores y transportistas, hasta el punto de ser retirados inmediatamente de la ruta durante una inspección en carretera.
Las reglas federales obligan al conductor con licencia CDL a poder leer y hablar inglés a un nivel suficiente para trabajar de manera segura. Esto incluye comunicarse con los inspectores, entender las señales de tráfico y señales, así como la capacidad de responder a preguntas oficiales sin un traductor. Este requisito está establecido en el reglamento 49 CFR § 391.11(b)(2) y se explica en detalle en los materiales de FMCSA y expertos de la industria.
Es importante destacar: no se trata de una nueva ley. Se trata de un regreso a un control estricto del que en años anteriores se había apartado parcialmente.
Según las instrucciones actualizadas, el inspector debe comenzar la comunicación con el conductor exclusivamente en inglés. Si el conductor no puede mantener una conversación básica, se inicia una evaluación formal del nivel de idioma.
Normalmente se ve así:
- entrevista oral: preguntas sobre la ruta, la carga, los documentos;
- verificación de la comprensión de señales de tráfico y letreros electrónicos;
- evaluación de la capacidad de reaccionar adecuadamente a las instrucciones del inspector.
Como se señala en las explicaciones oficiales para los inspectores:
«Si el conductor no puede entender y responder preguntas en inglés, se considera una violación de los requisitos de calificación del conductor» trucksafe.com.
En caso de un resultado insatisfactorio, el conductor puede ser declarado inmediatamente fuera de servicio, es decir, el camión no tiene derecho a continuar hasta que se resuelva el problema.
Las autoridades federales explican su posición en términos de seguridad. Según su lógica, un conductor que no entiende las indicaciones de tráfico, señales temporales o instrucciones de la policía representa un riesgo mayor para otros usuarios de la vía.
En las revisiones de la industria se destaca que el nuevo procedimiento está dirigido a un estándar único en todo el país, y no a decisiones subjetivas de inspectores individuales.
La reacción del mercado ha sido ambigua. Por un lado, los grandes transportistas y las compañías de seguros apoyan la iniciativa, considerándola un paso para reducir los accidentes. Por otro lado, muchos conductores, especialmente inmigrantes, temen perder su trabajo debido a la barrera del idioma, incluso si su experiencia práctica de conducción es impecable.
Las comunidades de conductores señalan que la evaluación del nivel "suficiente" de inglés puede ser subjetiva, y las consecuencias extremadamente serias: retraso de la carga, multas y pérdida de ingresos.
Para los conductores:
- el conocimiento del inglés conversacional se convierte en una condición obligatoria de trabajo, no en una ventaja;
- es útil practicar de antemano las respuestas a preguntas típicas de los inspectores y repasar las señales de tráfico.
Para las empresas:
- la verificación del idioma se incluye cada vez más en el proceso de contratación;
- aumenta la necesidad de documentar el cumplimiento de los conductores con los requisitos de FMCSA.
El endurecimiento del control sobre el conocimiento del idioma inglés no es una formalidad ni una declaración política, sino un cambio práctico que ya está afectando el trabajo de la industria. Para los conductores, es una señal: el idioma se convierte en un elemento de seguridad tan importante como los frenos o el tacógrafo. Ignorar este requisito en 2026 significa arriesgar no solo el viaje, sino toda la carrera.

