A finales de 2025, estalló una intensa controversia en EE. UU. sobre los nuevos requisitos federales para la emisión de licencias de conducir comerciales (CDL) para conductores no domiciliados. La causa fue una regla temporal (Interim Final Rule, IFR) de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA), que, según varios estados y asociaciones del sector, podría afectar el transporte de carga y aumentar el costo de la logística.
El 29 de septiembre de 2025, la FMCSA publicó una regla que endurece el proceso de emisión y renovación de CDL y CLP no domiciliados. Según el documento, los estados están obligados a:
- emitir dichas CDL solo a conductores con ciertos tipos de estatus migratorio legal;
- limitar la vigencia de la licencia al período de los documentos migratorios, pero no más de un año;
- requerir presencia física para la renovación y una verificación más estricta del estatus a través de sistemas federales.
En una declaración oficial, el regulador subrayó que el objetivo de los cambios es la seguridad. Representantes de la FMCSA declararon el 29 de septiembre de 2025:
«Esta regla restaura la integridad del proceso de emisión de CDL y mejora la seguridad de la operación de vehículos comerciales».
Una descripción detallada de la norma está publicada en el Registro Federal de EE. UU..
Inmediatamente después de la publicación de la regla, una coalición de estados declaró que los nuevos requisitos podrían llevar a la pérdida masiva de conductores actuales, especialmente en regiones donde una parte significativa del mercado laboral de transporte de carga depende de CDL no domiciliados. Los fiscales generales de varios estados señalaron que la FMCSA no presentó datos convincentes que vinculen a los conductores no domiciliados con mayores riesgos de accidentes.
Los medios del sector destacan que, según estimaciones de los estados, podrían estar en riesgo hasta cientos de miles de conductores, lo que podría resultar en una reducción de la capacidad de las cadenas de suministro y un aumento en las tarifas de flete. Esto se informa en detalle en FreightWaves.
El 10 de noviembre de 2025, la situación dio un nuevo giro: la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia emitió una orden de suspensión administrativa, congelando temporalmente la aplicación de la regla de la FMCSA hasta que se complete el litigio. La FMCSA confirmó que durante el período de suspensión, los estados pueden continuar emitiendo CDL no domiciliados bajo las reglas anteriores.
El aviso correspondiente está publicado en el sitio web oficial del regulador — FMCSA.
Incluso la incertidumbre temporal ya está afectando al sector. Transportistas y cargadores enfrentan riesgos:
- reducción del grupo de conductores disponibles;
- aumento de los costos de contratación y capacitación;
- posible aumento de tarifas y retrasos en las entregas.
Los expertos coinciden en que el futuro de la regla dependerá del tribunal y de posibles decisiones políticas a nivel federal. Por ahora, el mercado vive en un estado de expectativa, y cualquier cambio en el estatus del IFR podría reflejarse rápidamente en todo el sistema logístico de EE. UU.
Si el tribunal anula la regla, la FMCSA probablemente tendrá que volver al procedimiento de discusión pública completa. Si se restablecen las restricciones, el sector tendrá que adaptarse a las nuevas realidades, con posibles consecuencias para los precios, los tiempos de entrega y la estabilidad de las cadenas de suministro.
Para los transportistas y conductores, lo clave ahora es seguir de cerca los comunicados oficiales de la FMCSA y las decisiones judiciales, ya que serán ellos quienes determinen las reglas del juego en los próximos meses.

